El "olivivo" y el olvido son muy traicioneros, cuando uno piensa que se fueron regresan como para quedarse, por suerte la memoria nos lleva a aquellos lugares por los que ya ni merece la pena, y es mejor no volver a transitar. La ranchera le va como anillo al dedo al tríptico. Ese desgarro en la voz, ese dramático duelo que termina siempre con una muerte por no lograr aquello que tanto se ha anhelado y dejamos de anhelar con una pena honda que se nos marcó en el pecho.
La imagen me hizo pensar cuando la vi sin la lectura a la libertad y lo crudo que lo tiene (pobre paloma blanca) atrincherada y con alambradas donde su vuelo no hace sino sangrar.
Simbólico, y apasionado.
ResponderEliminarBesos.
El "olivivo" y el olvido son muy traicioneros, cuando uno piensa que se fueron regresan como para quedarse, por suerte la memoria nos lleva a aquellos lugares por los que ya ni merece la pena, y es mejor no volver a transitar.
ResponderEliminarLa ranchera le va como anillo al dedo al tríptico. Ese desgarro en la voz, ese dramático duelo que termina siempre con una muerte por no lograr aquello que tanto se ha anhelado y dejamos de anhelar con una pena honda que se nos marcó en el pecho.
La imagen me hizo pensar cuando la vi sin la lectura a la libertad y lo crudo que lo tiene (pobre paloma blanca) atrincherada y con alambradas donde su vuelo no hace sino sangrar.
Bss cucurrucucú, Cyrano tequilero.
De cuando la resignación se vuelve poesía en concentrados versos... Magnífica imagen, además.
ResponderEliminarAbrazo agradecido una vez más.
Cuidado que eso debe pinchar...
ResponderEliminarEva me ha chafado el comentario final... jajajaja
Besos.
Delicioso. No puede ser más sencillo y pleno.
ResponderEliminarMe encanta.
Un beso!
¡¡¡IMPRESIONANTE!!!
ResponderEliminarPodría ser una versión del ramito de violetas: El ramito de olvidito. Aisss...
ResponderEliminarMuà!
Un desgarro que duele. Al menos a mí me lo parece.
ResponderEliminarUn beso!
Abrazar el olvido...
ResponderEliminarY resultó.
Ojalá.
La paloma de la foto me conmueve.
Besos.