lunes, 12 de enero de 2015

Svokdos CXXXV (de les Fleurs du mal)











¡Salve, poeta maldito entre los malditos
que mueren y caminan descalzos
por el eterno desierto
que es el alma
del poeta!









Música:


12 comentarios:

  1. Arena en los zapatos lleva el poeta solitario, agotados sus pasos, su palabra en silencio.
    Besos, Luis

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y barro en el alma.
      Gracias por tus bonitas palabras.


      Bss

      Eliminar
  2. Un bello y poético homenaje a este gran poeta y de fondo una excelente música.La maceta en el zapato, de la segunda foto, me ha sugerido una metáfora: él abrió caminos y en sus huellas brotaban flores.
    Me encanta lo bien que armonizas versos,fotos y música; tres artes que dominas. Por eso, cierro este comentario dedicándote unos versos del "Hymne à la beauté" del poeta maldito:

    "Tu contiens dans ton oeil le couchant et l'aurore;
    Tu répands des perfums comme un soir orageux"

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Como tú, que siembras armonía y belleza paso a verso y verso a paso.
      Lo de verso y fotografía, lo podemos discutir...pero música, sólo como oyente :))

      Gracias por tus siempre amables y generosas palabras.


      Bss

      Eliminar
  3. Nunca se dejará de visitar su tumba.

    ResponderEliminar
  4. Una gran licencia del poeta, eso de caminar descalzo después de muerto, ya me apuntaría yo, ya... :)
    Me gustan los zapatos, y están aprovechables, a lo mejor me acerco, la maceta para ti ... :)
    Salud

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tiene más mérito caminar descalzo en vida, cierto. :))
      La talla me temo que....

      Salud!

      Eliminar
  5. Un precioso homenaje en palabras e imágenes.

    una lluvia de besos

    ResponderEliminar
  6. Me resulta desgarrador el poema, crudo. Quizá como la muerte misma; quizá como la poesia.

    Bss.

    ResponderEliminar
  7. Baudelaire, como ya sabrás es mi poeta fétiche.
    ;)
    Salve al poeta maldito et à ses fleurs du mal que tanto bien nos han legado en versos y Belleza.

    Besos, Cyrano.

    ResponderEliminar