jueves, 31 de julio de 2014

domingo, 27 de julio de 2014

Al volver de París.






   Después de visitar el cementerio de Montparnasse  volví a hojear “Historias de Cronopios y de famas”  y  me dejé  abierto el libro encima de la mesilla. Por la noche  una legión de Cronopios ha hecho de las suyas. Pero lo peor es que en el primer cajón guardo la caja de tizas de colores por eso de que si un sueño.... ¿Os imagináis cómo ha aparecido la casa?

  Os aviso… los he capturado mientras discutían sobre de qué color pintar a mi pobre yorkshire, que los miraba aterrorizada. Los he devuelto al libro a todos  menos a uno, que se ha colado por la pantalla del ordenador con la tiza de color verde en la mano después de escribirme en el pecho: ESPERANZA. Ya tengo noticia de cuatro bloggers que han recibido su visita… no os asustéis si se os asoma, es inofensivo.








Música:

martes, 15 de julio de 2014

Sinpuntosnicomas XVII (Perlas literarias para Zenobia)









Sino tú cuitada triste y sola que yaces en esa prisión en la que tú misma encerraste   alma  vida y corazón al llanto de las sombras que rasga la luz que  entra  por la ventana de la razón y grita que salgas y trepes por la secreta escala que a la morada del amado te llevará antes de que vuelvan las oscuras golondrinas que a fuego  llevan grabada la desesperación en sus alas y la eterna pregunta de  qué te pasa princesa de la boca de fresa agria de espera y de luna que  yace en la fragua del llanto de los gitanos tras naufragar en el Duero a quien nadie acompaña con su eterna copla de agua en el remanso de la oscura magnolia de tu vientre. Amén.





Música:





viernes, 11 de julio de 2014

domingo, 6 de julio de 2014

Svokdos CXXIII






La piel
de la flor de cera
es como tus senos
desnudos y perfumados,
que cuando mi aliento los corona
se estremecen pudorosos de albura plenos.




Música:









miércoles, 2 de julio de 2014

Sinpuntosnicomas XVI (De tu isla)







Una bandada de gaviotas me atropelló el silencio al cruzar por tus labios entreabiertos y húmedos entregados a la brisa del recuerdo de aquel aliento que un día fue mio y hoy despedaza el ave rapaz del tiempo que inmisericorde fosiliza los latidos y las horas pasadas en una penumbra donde sigo lloviendo a raudales en las puestas de sol de tu isla. Amén.





Música: